¡Fiestas de barrios o campos de adoctrinamiento abertzale!

El día 26 escupía su bilis en Diario Navarra uno de sus plumillas más australopithecus, Luis Landa con “Las fiestas abertzales de los barrios de Pamplona”

Oh, glorioso Landa El busto, ese Hemingway de las tertulias de barra de bar, nos ilumina con su rigurosísimo estudio antropológico sobre cómo unos cuantos vecinos tomando kalimotxo están a punto de tumbar la Navarra eterna. ¡Qué sería de nosotros sin su pluma valiente, que ve conspiraciones independentistas hasta en la carta de pintxos!

Resulta que lo que para el común de los mortales son las fiestas de barrios (alegrar y divertir al vecindario desde la autogestión y movimiento popular), para nuestro insigne cronista son “operaciones de guerrilla cultural”. Cada txistorrada es un acto de sedición, cada aurresku un golpe de estado, y el pobre pañuelo a cuadros, casi un artefacto explosivo. ¡Alerta! Si ven a alguien con uno, mejor llamar a la Guardia Civil… o al Arzobispo por si hay que exorcizarlo

Lo de las finanzas es de traca: Landa descubre el Mediterráneo al anunciar que en las fiestas populares se mueve dinero en efectivo. ¡Escándalo! ¿Cómo piensa el tipo que se financian todas las actividades de esos días? Con el milagro del pan y los peces desde luego que no, y con la recaudación que hace el Estado en la Declaración de la renta para su querida Iglesia Católica tampoco

El momento cumbre es cuando Landa, con la delicadeza de un tanque, usa a las víctimas del terrorismo como ariete contra… ¿unos carteles en una txozna? Y Asiron no hizo nada ¿En serio? Con ese criterio, igual habría que prohibir las fiestas de Tudela, porque la chavalería facha del lugar cantó el Cara al Sol al salir de los toros y Toquero no hizo nada de nada

En resumen: el artículo es un brindis al sol, un ejercicio de nostalgia política disfrazado de patética “denuncia”. Landa añora esos tiempos en los que Navarra era “la del pañuelico rojo” (y punto), monocolor, ultracatólica, donde no había matices, ni identidades varias, ni preguntas incómodas. Pero, oye, al menos ha logrado algo: que UPN le haga caso… aunque solo sea para darle carnet de “buen naburro”.

PD: Por cierto, Landa, si tanto te preocupa el IVA, ¿por qué no denuncias también las comilonas y las rondas de cubatas que se cascan con dinero público tus colegas como Toquero? Ah, no, que eso es “networking”… ¡Qué fácil es ser héroe con doble rasero!