La geografía del vacío: El perdón como negocio de Joseba Eceolaza
La «geografía emocional» de la que alardea no es más que una cortina de humo lírica para eludir su propia falta de coherencia.
La «geografía emocional» de la que alardea no es más que una cortina de humo lírica para eludir su propia falta de coherencia.
Diario de Navarra no fiscaliza este expolio; lo envuelve en nostalgia para que parezca gestión responsable.
Diario de Navarra ofrece un altavoz permanente a sectores impulsores del TAV en Navarra, como el Think Tank Institución Futuro, mientras margina a las voces críticas.
El Diario de Navarra debe ser objeto de crítica no solo por su pasado ominoso, sino también y, sobre todo, por su actuación presente.
Se marca en Diario de Navarra un “Maduro Askatu” que huele a rancio. Otra vez intentado explicarnos qué es la “democracia” mientras defiende el bolsillo de los poderosos.
Manuel Sarobe vuelve a la carga con su clasismo de manual. Desde su púlpito en Diario de Navarra, el notario certifica su desprecio por la democracia popular y todo lo que no huela a privilegio rancio.
Miguel Sanz reaparece en el Diario de Navarra (fiel eco de UPN) para impartir cátedra de pragmatismo. En realidad, solo busca normalizar y legitimar la entrada de la extrema derecha de VOX en las instituciones. Puro blanqueamiento.
Respuesta al texto “Sánchez y la figura de Franco”, de Manuel Pulido, publicado en Diario de Navarra el pasado 25-12.
Respuesta al señor Manuel Piquer, publicada originalmente en el “Diario de la CEN”, perdón, quiero decir, en el Diario de Navarra – ese faro de objetividad donde la voz de la patronal se disfraza tan elegantemente de interés general.